miércoles, 16 de septiembre de 2015

América Latina

América Latina tierra de historias propias, adheridas, aprendidas y realidades muy disimiles, contrastantes y ambiguas, todo esto enmarcado dentro de la esperanza, la creencia y los problemas que enfrenta día a día toda la región, en los actuales momentos todos los países que componen América Latina viven y auge económico fomentado en algunos casos por intervenciones foráneas que han favorecido el repunte de países que hasta hace unos años no tenían los medios para poder avanzar en sus economías y como sociedades.
Este fenómeno ha favorecido enormemente a países sin recursos que ahora ven claras las posibilidades de progreso y mejoras en la calidad de vida de sus habitantes, mientras que por otra parte países que han experimentado bonanzas y riquezas de toda índole se encuentran sumidos en la pobreza, corrupción y falta de valores, civiles, morales y políticos, lo que acarrea como consecuencia que sus economías se encuentren destruidas, sus estructuras  políticas, de salud, de justicia y de gobierno no cumplan con sus funciones principales como son, asegurar el bienestar de sus habitantes y el máximo esfuerzo para lograr el goce pleno de una calidad de vida superior,  llevando a estos países llenos de riquezas naturales, mineras y agrícolas  al caos y la miseria para sus habitantes.
Estos lapsos son cíclicos con intervalos de tiempo y ubicación diferentes, dependiendo de donde se encuentre la necesidad y que tan desesperados se encuentren los habitantes de un país determinado por superar sus crisis, generando cambios de fondo y forma en todas sus estructuras de funcionamiento, es de hacer notar de forma muy alarmante el incremento de sociedades  con bajo nivel académico, moral y cívico lo cual los hace victimas de políticas herradas, decisiones mal conllevadas y a ser fieles espectadores que al no conocer sus derechos por falta de criterio propio de la consecuencia de su poca cultura colectiva permiten ser mal administrados y llevados a la  miseria y el abandono por parte de sus gobiernos de turno.
América Latina parece estar signada por estos factores que desaparecen en un país y aparecen en otro, cumpliendo así con los ya nombrados ciclos repetitivos de un guion que parece haber sido escrito por el mismo escritor hace ya mucho tiempo,  América Latina se enrumba como un todo hacia el progreso generado por años de aprender a fuerza de prueba y error, que no hay mesías, que nadie les va a regalar el progreso y el bienestar que merecen y que esas cosas se ganan solo con la única arma efectiva para lograrlo que es, el estudio y el trabajo.
Porque una sociedad culta es la mejor arma para combatir la mediocridad y la desidia de los gobernantes de turno.

Yerri H. Rodríguez L.

C.I.9.482.192